Permítete sentir todas las emociones

No hay emociones buenas y emociones malas. Eso es lo que a muchos nos hicieron creer. Somos animales, y las emociones tienen un sentido biológico, evolutivo de existir. Son el lenguaje de comunicación entre nuestro inconsciente y nuestro consciente para sobrevivir como individuo y como especie. Una emoción es la traducción corporal de un pensamiento (bien consciente, bien inconsciente); una interpretación de la realidad percibida basada en una memoria grabada en el hipocampo de nuestro cerebro. Por ejemplo, si percibimos algo como a un ataque hacia nosotros mismos, o a alguna cosa o persona que consideramos nuestra, sentiremos la emoción ira, en el grado que sea. La función de la emoción de la ira es: poner límites. Cuando ignoramos o disfrazamos de otras emociones las emociones reales que sentimos, esto afecta al buen funcionamiento de nuestros órganos y/o estructuras corporales. Dependiendo del conflicto experimentado, afectará a un órgano o estructura u otro. Y, mantener las emociones ignoradas o disfrazadas en el tiempo, nos lleva a enfermar. La gran mayoría de enfermedades son la expresión física de un conflicto emocional no resuelto.

Cuando sientas una emoción, permítete sentirla. Desde un estado de neutralidad. Simplemente obsérvala de manera objetiva, sin ningún tipo de juicio. Desapégate de ella por un momento. Sé el observador. ¿Qué sientes exactamente? ¿Dónde lo sientes en tu cuerpo? ¿Qué forma tiene? ¿De qué color es? Abraza a esa emoción como si abrazaras a un niño pequeño. Dale la bienvenida. Reconfórtala. Acéptala en ti. No opongas resistencia alguna. Simplemente fluye.

Cuando te permites sentir una emoción, en pocos minutos se diluye.

Y cuando se ha diluido, entonces puedes; si quieres, analizar desde tu cerebro racional, de qué te quería informar esa emoción, qué te quería decir. Y desde la calma del momento, crear un puente de comunicación entre la corteza prefrontal de tu cerebro y el pequeño cerebro que también tienes en tu corazón, para decidir conscientemente cómo quieres y vas a actuar ante esa situación, conflicto o experiencia vital. Estarás actuando en coherencia emocional; el sentir, el pensar y el hacer estarán alineados. Acción desde la parte creadora de mi ser, versus reacción desde la programación inconsciente de mi mente. Principio básico para permitir a la sabiduría de mi cuerpo mantenerse en equilibrio.

No me creas porqué sí. Te invito a practicarlo y comprobarlo por ti mism@.