Enamórate del lugar en el que estás

Dice Jeff Foster que existen dos miedos básicos: el miedo a perder lo que tenemos, y el miedo a no conseguir lo que soñamos. Y que hay una solución: enamorarte del lugar en el que estás.

Pero a veces este lugar se hace insoportable, parece que el dolor te tenga que romper en dos.

Cuando sientas esto, respira. Solo respira… Como cuando naciste y tuviste que hacer aquel esfuerzo titánico para llenar por primera vez tus pulmones. Concédete un espacio y simplemente respira y confía en la vida.

Confía… Estás en el lugar perfecto donde necesitas estar, aunque a tu mente no se lo parezca. Deja de exigir respuestas a tus preguntas. Te serán dadas cuando estés preparado para recibirlas.

Has venido a experimentar, y esto es justamente a lo que te estás resistiendo a hacer, querido.

Ríndete sin oponer resistencia a tu presente. Como si este presente lo hubieras escogido tú.

¡Deja que todo escape a tu control! Deja que todo se desmorone y tu corazón se desgarre y la tristeza, la rabia y el dolor entren en erupción desde su interior… ¡Deja que el cuerpo, la mente y el corazón te duelan profundamente… y que tu alma despierte!

Abraza este vacío y escucha la quietud de su silencio.

Tú no eres esta mente ruidosa, eres la consciencia que escucha esta mente.

¡Enamórate de lo que eres!
¡Enamórate del lugar en el que estás!
Todo está bien.
Todo es perfecto.
¡Bienvenido a tu despertar!