Cuando la vida te cambia de planes

Cuando la vida, de pronto y sin pedirte permiso, te cambia radicalmente los planes, entras en una espiral frenética de emociones de: rabia, tristeza, frustración, desesperación, miedo, etc. Te sientes desprotegid@, sol@, minúscul@ y absolutamente vací@. Dudas de ser capaz de encontrar la fuerza para luchar y salir de esta espiral. Y la pregunta “¿por qué?” te rompe a martillazos el cerebro. Acabas exhaust@ y agotad@.

¿De verdad importa tanto el “por qué”?

¿Cambiaría algo de tu realidad conocer el por qué? ¿Podrías afirmar rotundamente que lo que te va a aportar esta experiencia no es lo mejor para tí a un tiempo vista? ¿En base a qué puedes afirmar saber lo que es mejor para tí? Deja de preguntarte “¿por qué?”. Y Empieza a preguntarte “para qué” me está sucediendo esto?

Echa un vistazo atrás. Enfócate en otro revés que te haya regalado la vida y que ya consideres superado. ¿Cómo has evolucionado desde entonces? ¿Qué sabes ahora que antes no sabías? ¿Te sientes ahora más madur@ y sabi@ que entonces?

Observa las leyes físicas del universo. Tú también te riges por medio de ellas.

Observa el comportamiento de un tapón de corcho dentro de un remolino de agua. Se rinde a la dinámica de la espiral mientras ésta le engulle. No opone resistencia. Acepta las condiciones y … ¡magia! Sale escupido a la superfície y permanece flotando. Esta espiral de emociones que sientes son como remolinos de agua. En él hay el potencial de energía para impulsarte. En el universo no existe expansión sin una contracción previa, y  la intensidad de la contracción es siempre menor al potencial de expansión asociada a ella. Estas emociones que sientes profundamente son una llamada a dar a luz una nueva versión de ti mism@ altamente expandida.

¿Estás dispuest@ a parirla?